Este salario mínimo ha quedado situado con carácter general en 21,11 euros al día; para los trabajadores eventuales y temporeros cuyos servicios a una misma empresa no excedan de 120 días, este salario no podrá ser inferior a 30 euros por jornada, y en el caso de los empleados de hogar, cobrarán, como mínimo, 4,96 euros por hora trabajada.
Según el Gobierno, estas cuantías se han fijado teniendo en cuenta el difícil contexto económico. En este sentido, el comportamiento de la variación del Índice de Precios al Consumo del último año ha quedado muy por debajo de las cifras de los años precedentes, lo que desde la Moncloa se ha tomado como un factor propicio para la continuación de una política de moderación salarial que contribuya a la recuperación económica y a la creación de empleo.








